Paseando una tortuga iba un azul día de primavera, cuando observo que una sombra le eclipsaba el luminoso Sol que había salido a disfrutar. Levanto la cabeza hacía lo alto y vio que por encima de su cabeza volaba una golondrina. Le encanto su silueta volando en lo alto , dando giros a un lado y otro y se le ocurrió que podían ser amigas. Comenzó a llamarla. Golondrina….Golondrina. La golondrina volaba de un lado para otro y no oía a la tortuga, esta siguió llamándola mas fuerte y aprovecho una de las veces que la golondrina bajo el vuelo para gritar fuerte Golondrina. La golondrina se volvió y se poso en el árbol más próximo preguntando altanera a la tortuga, ¿Qué quieres tortuga?, esta le contesto;
-Quisiera que fuéramos amigas.- La golondrina se echo a reír diciendo:
-Como puedes pensar, tortuga,…. que puedo ser amiga tuya, yo un ave tan delicado, yo que no piso la tierra mi vida trascurre en el aire cerca del cielo, yo que soy el pájaro mas citado de relatos y poemas de los más ilustres escritores y poetas de todas las épocas, mi vuelo es armónico y melodioso como la partitura de un gran compositor. Todos miran mi vuelo y lo envidian, recorro todo el mundo durante el año y veo cosas maravillosas que tu nunca podrás soñar ver.-
Entonces la tortuga contesto:
-Pues enséñame a volar y así podremos hacer todo eso juntas.-
La golondrina orgullosa se dio media vuelta refunfuñando y gritándole a la tortuga.
-Tu crees que voy ha peder el tiempo contigo, pesada tortuga, cuando te quites el caparazón alo mejor consigues dar algún saltito, mientras tanto esperame aquí sentada hasta el año que viene que volveré por aquí con mi musical vuelo.-
La tortuga quedo sumida en una gran tristeza por la mala contestación de la golondrina y porque hubiera querido ser su amiga, pero a la tortuga no le faltaban amigos pues era muy generosa y afable y era apreciada por todos los animalitos de la zona de tierra y aire.
Al año siguiente volvieron otra vez las golondrinas, pero la orgullosa golondrina no volvió. Al preguntar por ella a una de las que volvieron, le contó que por querer demostrar lo bonito de su vuelo a un halcón, pájaro majestuoso, este se la comió.
En la humildad es donde se demuestra la belleza.
-Quisiera que fuéramos amigas.- La golondrina se echo a reír diciendo:
-Como puedes pensar, tortuga,…. que puedo ser amiga tuya, yo un ave tan delicado, yo que no piso la tierra mi vida trascurre en el aire cerca del cielo, yo que soy el pájaro mas citado de relatos y poemas de los más ilustres escritores y poetas de todas las épocas, mi vuelo es armónico y melodioso como la partitura de un gran compositor. Todos miran mi vuelo y lo envidian, recorro todo el mundo durante el año y veo cosas maravillosas que tu nunca podrás soñar ver.-
Entonces la tortuga contesto:
-Pues enséñame a volar y así podremos hacer todo eso juntas.-
La golondrina orgullosa se dio media vuelta refunfuñando y gritándole a la tortuga.
-Tu crees que voy ha peder el tiempo contigo, pesada tortuga, cuando te quites el caparazón alo mejor consigues dar algún saltito, mientras tanto esperame aquí sentada hasta el año que viene que volveré por aquí con mi musical vuelo.-
La tortuga quedo sumida en una gran tristeza por la mala contestación de la golondrina y porque hubiera querido ser su amiga, pero a la tortuga no le faltaban amigos pues era muy generosa y afable y era apreciada por todos los animalitos de la zona de tierra y aire.
Al año siguiente volvieron otra vez las golondrinas, pero la orgullosa golondrina no volvió. Al preguntar por ella a una de las que volvieron, le contó que por querer demostrar lo bonito de su vuelo a un halcón, pájaro majestuoso, este se la comió.
En la humildad es donde se demuestra la belleza.
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